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Glaube suma un T55 a su flota en Puerto Varas: el ciclo completo de la fertilización de praderas

27 sept
6 min de lectura

Un DJI Agras T55 se suma a la flota de T100 de nuestros amigos de Glaube, prestadores de servicio de aplicación con drones en la zona de Puerto Varas y el sur de Chile.

Glaube está especializado en algo bastante específico: fertilización con sólidos desde el aire, en praderas y campos de la zona. Y esta entrega no fue solo un dron. Fue el cierre de un sistema completo.

No compraron un dron. Armaron un ciclo

Junto al T55 sumaron tres piezas que, puestas juntas, cambian la naturaleza del servicio que pueden ofrecer:

  • Kit para frutales. Agrega boquillas y sube el caudal, lo que les permite cubrir distintos tipos de aplicación además del esparcido.

  • D-RTK 3. Estación de referencia que lleva el posicionamiento a nivel centimétrico, tanto del Agras como del equipo de mapeo.

  • Mavic 3 Multispectral. Para levantar el índice de vigor de la pradera antes de aplicar, y para verificar el resultado después.

Con eso, la operación deja de ser "tirar fertilizante desde un dron" y pasa a ser un ciclo cerrado: medir, prescribir, aplicar y verificar. Cada etapa alimenta la siguiente.

Por qué la fertilización de praderas en el sur es un problema distinto

Los suelos de la zona son trumaos, de origen volcánico, y tienen una particularidad que define toda la estrategia de fertilización: fijan fósforo. Los compuestos de aluminio y hierro del suelo se unen químicamente al fósforo y lo dejan fuera del alcance de la planta.

Eso obliga a trabajar con dos lógicas distintas. La fertilización de mantención repone lo que se extrae con el pastoreo —en praderas de productividad media a alta, del orden de 60 a 90 unidades de fósforo al año—. La correctiva busca subir el nivel del suelo, y ahí las cifras se disparan: llevar un trumao de 8 a 15 ppm de fósforo puede requerir del orden de 906 kilos de superfosfato triple por hectárea.

A eso se suma el encalado, que sube el pH y neutraliza el aluminio al mismo tiempo. Para praderas mixtas se busca dejar la saturación de aluminio bajo 5%, con pH entre 5,8 y 6,5.

Y acá aparece el problema logístico de fondo: la cal y el fósforo conviene aplicarlos en otoño o a inicios de primavera, cuando hay humedad suficiente para que se disuelvan e incorporen. Es decir, justo cuando el suelo está blando y entrar con maquinaria pesada significa compactar, dejar huella o simplemente quedarse pegado.

El mapa de vigor: ver lo que no se ve desde la portera

Una pradera nunca es homogénea. Hay sectores que responden y sectores que no, y desde el suelo esa diferencia es difícil de dimensionar hasta que el potrero ya se pastoreó.

El Mavic 3 Multispectral levanta esa información desde el aire. Lleva una cámara RGB de 20 MP sobre sensor 4/3 y cuatro sensores multiespectrales de 5 MP cada uno, en las bandas verde (560 nm), roja (650 nm), red edge (730 nm) e infrarrojo cercano (860 nm), más un sensor de luz solar que corrige las lecturas según la condición del día. Con eso genera índices de vegetación como NDVI, GNDVI y NDRE.

Vuela hasta 43 minutos por carga y trabaja con posicionamiento RTK de 1 cm en horizontal, así que el mapa que produce queda georreferenciado con la misma precisión con la que después se va a aplicar.

Conviene decirlo con precisión: el índice de vigor mide cómo está respondiendo la planta, no cuánto fósforo tiene el suelo. No reemplaza al análisis de suelo. Lo que hace es mostrar dónde está la heterogeneidad dentro del potrero, y eso permite dirigir el muestreo a los sectores que importan y aplicar distinto donde el comportamiento es distinto, en vez de promediar todo el potrero con una sola dosis.

De mapa a aplicación: la dosis variable

Ahí está el salto real. Los datos del Mavic 3M se procesan y generan un mapa de prescripción, que se sincroniza con el dron Agras para ejecutar aplicación a dosis variable: más producto donde el mapa indica que hace falta, menos donde no.

El T55 lleva una tolva de esparcido de 80 litros con capacidad para 55 kg de carga y una descarga de hasta 400 kg/min. Aplicado sobre un mapa de prescripción en lugar de una dosis plana, ese caudal deja de ser solo velocidad y pasa a ser precisión agronómica.

Y después del ciclo, el mismo Mavic vuelve a volar el potrero. Esa segunda pasada es la que convierte el trabajo en un servicio verificable: el cliente no recibe una factura por hectáreas aplicadas, recibe evidencia de cómo respondió su pradera.

El D-RTK 3: una sola referencia para toda la operación

La estación D-RTK 3 rastrea GPS, BeiDou, Galileo, GLONASS, QZSS y banda L. Como estación base entrega una precisión de 1,0 cm en horizontal y 3,0 cm en vertical; como estación móvil, 0,8 cm y 1,5 cm respectivamente.

Lo interesante para una operación como la de Glaube es que una misma estación da referencia tanto al Agras como al Mavic 3M. El mapa se levanta y la aplicación se ejecuta sobre el mismo marco de coordenadas, sin desfases entre lo que se midió y lo que se aplicó.

Además funciona como estación repetidora, con una mejora de alcance de 3 a 5 veces en terreno con obstrucción, y tiene autonomía de 7 horas en modo base y 10 en modo móvil: cubre una jornada completa sin intervención.

Hay un beneficio adicional que en la zona pesa cada vez más. El uso eficiente del fósforo en praderas está directamente ligado al cuidado de los cuerpos de agua, y con precisión centimétrica se pueden definir franjas de exclusión en torno a esteros y canales, y aplicar hasta el borde sin pasarse. Eso deja de ser una buena intención y pasa a ser un dato registrado en el vuelo.

Dónde gana el dron en pradera, y dónde conviene combinar

Vale la pena ser claro, porque ayuda a decidir bien:

  • Gana en ventana húmeda. Otoño e inicio de primavera, cuando el suelo no admite maquinaria sin compactar o sin quedarse pegado, y esa es precisamente la ventana en que la cal y el fósforo deben aplicarse.

  • Gana en terreno complicado. Ñadis, sectores anegados, pendientes y potreros de forma irregular donde la máquina rinde poco.

  • Gana en cero compactación. La pradera es un cultivo permanente: la huella de la máquina se acumula temporada tras temporada sin instancia para revertirla.

  • Gana en borde de agua. Aplicar con exclusión centimétrica en torno a esteros y bebederos.

  • Gana en dosis variable. Diferenciar por sector según el mapa, que es donde está el ahorro real de producto.

  • Combina en dosis correctivas altas. Para aplicaciones masivas sobre terreno seco y accesible, la distribución terrestre sigue siendo eficiente; el dron entra donde ella no llega o cuando el calendario no espera.

El equipo: DJI Agras T55

  • Tolva de esparcido: 80 litros, 55 kg de carga, hasta 400 kg/min de descarga.

  • Estanque de pulverización: 50 litros.

  • Caudal: 40 L/min estándar con dos aspersores centrífugos de atomización dual; hasta 50 L/min con la configuración de 4 boquillas de niebla.

  • Tamaño de gota: 50 a 500 micrones.

  • Ancho de pulverización efectivo: 4 a 11 metros.

  • Capacidad de izaje: hasta 40 kg.

  • Seguridad: radar de ondas milimétricas y sistema de visión en cuatro direcciones, con seguimiento de terreno sin necesidad de mapeo aéreo previo.

  • Transmisión: DJI O4, hasta 2 km.

  • Peso: 45 kg con batería DB1050; 48,4 kg con DB1580.

Si quieres el detalle del modelo, lo revisamos a fondo en este artículo sobre el DJI Agras T55.

Sur de Chile, cada vez más drones

Esta entrega se suma a otras que hemos hecho en la zona sur, como la entrega de un T70P para peonías en Paillaco. El patrón se repite: campos donde la lluvia manda sobre el calendario, suelos que no perdonan la compactación y productores que necesitan aplicar dentro de una ventana que la maquinaria no siempre alcanza.

Que un prestador de servicio de la zona invierta en un ciclo completo de medición, prescripción y aplicación dice algo sobre hacia dónde va el negocio: ya no se compite por hectárea aplicada, sino por el resultado agronómico que se puede demostrar.

¿Prestas servicio o tienes praderas que fertilizar?

En HSM Drones somos distribuidor autorizado DJI Agriculture en Chile y entregamos en todo el país. Cada entrega incluye capacitación en terreno, el curso de nuestra academia DJI Agriculture, respaldo de repuestos y servicio técnico propio.

Si quieres evaluar qué equipo y qué accesorios corresponden a tu operación, revisa la ficha del DJI Agras T55 Kit o escríbenos. Si trabajas en pendiente, te puede servir además el ensayo que hicimos con y sin antena RTK. Llámanos al +56 9 8300 2701.

Fuentes

Especificaciones técnicas: documentación oficial de DJI Agriculture para Agras T55, D-RTK 3 y Mavic 3 Multispectral. Antecedentes agronómicos sobre fertilización de praderas en suelos trumaos: Agrocolun, "Fertilización de mantención y corrección".

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